El misterio de la felicidad.

Dicho así parece que estuviéramos leyendo la portada de un libro de auto-ayuda. Y aunque éste verano terminé mi curso de Habilidades de coaching , por el momento no me ha dado por orientar mi blog en ese área.

Pero de siempre se ha dicho que la elección de un buen título ya sea para un libro, cuadro, fotografía , poesía , etc es una de las cosas más importantes para que de un primer vistazo llame la atención del espectador.

Se suelen emplear palabras que la gente busca constantemente. Así pues si introducimos por ejemplo la palabra "amor" en el google, os arrojará una cantidad de resultados enorme. Aunque no sé si le ganará la palabra "sexo".




Seguro que en éste mismo momento queréis ir corriendo a hacer el experimento. Antes de eso , estaría bien que vosotros hicierais apuestas, y pensar cual de los dos puede ganar al otro.

Después de eso volved, porque os espera un video que realmente cuando lo veáis os va a dar igual la palabra amor o sexo. Os daréis cuenta que en esta vida una de las cosas más importantes es vuestra madre. Y lo digo yo por experiencia.Quizás por eso, no sea muy objetiva al contaros las sensaciones que podéis experimentar con éste vídeo. Sólo os digo que yo personalmente lloré cuando lo vi.









El día que vi el vídeo, me lo enseño un compañero de trabajo y después de haberme desahogado, me di cuenta que asocie este clip a una experiencia que me ocurrió siendo niña y que jamás olvidaré.

Es curioso como cosas que nos pasan durante toda la vida, y nuestro cerebro guarda cierta parte de información. Como si no tuviera sitio para todo lo que nos va ocurriendo, y almacena sólo ciertos recuerdos que por mucho tiempo que pase , no se nos olvidan. ¿No tenéis esa misma sensación?

Yo recordé una tarde en la guardería. Si, a mi también me extraña acordarme de algo con tan poca edad,  pero lo recuerdo perfectamente, como si fuera ayer, o como si me estuviera viendo a través de un cristal. Mi yo pequeño, y mi yo de la actualidad. Similar al libro de Charles Dickens y sus "Fantasmas de  navidad".

Me encontraba en la cocina , sentada en una silla al lado de la ventana comiendo sola. Todos los niños ya habían terminado. Yo comía fatal , no había acabado y tenían que recoger. Por eso supongo que me llevaron ahí, junto a una señora que supongo seria una empleada que se hacia cargo de fregar los platos.Puedo sentir la bola de comida dentro de mi boca, una gran bola iba de un lado a otro, sin que yo lo tragase.


Era invierno, llovía y las gotitas  resbalaban por el cristal. A veces miraba al exterior , y otras hacia la señora con delantal que iba a terminar su faena antes que yo. Ella se giraba también de vez en cuando hacia mi, y con voz neutra me decía que hasta que no comiera no podía salir a jugar con el resto. A lo que yo le respondía con mi silencio, y mis ojos imperturbables ante la situación.



De nuevo volvía a mirar hacia fuera, y de repente vislumbre una figura que me era más que familiar. Se había formado vaho sobre la ventana pero yo la hubiera reconocido en cualquier sitio. Mi madre se tapaba como podía del pequeño torrencial. Yo limpie el cristal con el dorso de mi mano. Nos encontramos, nos miramos y sonreímos. Sentí una especie de adrenalina, y alegría indescriptible. Como éstas ocasiones en que ves a alguien que no esperas, y la quieres tanto que una felicidad inmensa se apodera de ti y vas corriendo en su busca para el reencuentro.

Venía mi salvadora a por mi, y en cuanto entro en la cocina solté  el plato para hundirme en un abrazo, que se mezclaba con su colonia, y abrigo rojo de lana, sus manos me acariciaban tranquilizándome, y yo agarrándome fuertemente deseaba que no me soltará nunca...

Guardo los mejores recuerdos de mi vida junto a ella intactos.
Gracias por todo. Se lo que fue la felicidad. 



16 comentarios:

Pytu dijo...

Tengo ese nudito en la garganta junto a una sonrisa.
:_)

Síndrome Coleccionista dijo...

Ayyy :)

Paola Vaggio dijo...

Precioso. Yo también tengo recuerdos debla guardería, cuando nos ,andaban dormir y hacíamos sonidos con la boca y nos reíamos.

Síndrome Coleccionista dijo...

:) Gracias!

* Yo nunca dormí en la guardería, pero hace muchos años, de vez en cuando ayudaba a una amiga en su guarderia y la hora de la siesta era precisamente como tu describes ^^
(Que niños más traviesillos jeje)

Alexandra Morales Marzán dijo...

Awww! simplemente hermoso, creo que el lugar más seguro en el mundo cuando pequeñejos, era entre los brazos de mamá... tengo una sonrisa enorme e hice un esfuerzo por contener las lagrimas jeje Muchas Gracias por compartir!

Síndrome Coleccionista dijo...

:) No contengas las lágrimas, sobre todo si son de felicidad!
Gracias a ti por comentar, un abrazo!

MarioM dijo...

Entonces tendrías que tener el libro de Jorge Luján "Tarde de invierno" hay una imagen que es tal cual la que cuentas. Te dejo un link con un video:
https://www.youtube.com/watch?v=iCIsPspWQ90

CarmenR dijo...

Emocionada hasta sentir nudo en la garganta. Uno de mis deseos secretos es este que tu acaba de hacer. Que mis hijas, cuando yo ya no esté, me recuerden asi como haces tu, solo por eso, todo el resto habra merecido la pena (ya lo merece de hecho)

Rosa Belarte dijo...

¡Ay, María, que me has emocionado...!¿Pero sabes qué? Creo que ella supo dejarte el secreto de la felicidad. Y hoy tú amas la vida, te enfundas en ese abrigo rojo y con esa alegría tuya eres la mujer salvadora de muchos otros. Te lo enseñó perfecto!

Síndrome Coleccionista dijo...

Ayyy Mario no sabes lo que te agradezco el video!!! no lo conocia y es tan precioso. Me he quedado impresionada al ver que la mujer también llevaba un abrigo rojo, realmente muy emotivo para mi... Un abrazo grande y sobre todo gracias por descubrirmelo y poner por aqui ese link!!

Síndrome Coleccionista dijo...

Carmen, yo estoy segura de que tu deseo se cumplirá , se nota que tus hijas son lo más importante de tu vida ;)

Síndrome Coleccionista dijo...

Ayy Rosaaa que te doy un abrazo que no te suelto!!! Muchas gracias guapa, y gracias por verme con tan buenos ojos!!
(!Con esos ojazos que tu tienes!)
Besosss

PilarLupi dijo...

Me emocioné, como no María, soy de esas personillas de lágrimas fáciles y emociones blanditas. Precioso tu relato, lo he vivido. Gracias por compartirlo.

Síndrome Coleccionista dijo...

Pilar muchas gracias!! Al final voy a tener que repartir cleenex XD Un abrazoo guapa

Laura dijo...

Qué bonito, María. Como dice Pytu, se me queda la sonrisa, y el nudo en la garganta, todo junto y remezclado, y a borbotones :)
Un beso, linda!

Síndrome Coleccionista dijo...

Que linda Laura:) Espera que tengo aqui unos cleenex ... y un abrazito de gracias.

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