William Eggleston. El fotógrafo íntimo

Se podría decir quizás que William Eggleston después de tantas fotografías en blanco y negro de la época, logró hacerle un lugar al color en el mundo del arte donde sólo se veía esta gama de grises. De hecho por aquel entonces se consideraba vulgar para alguien que quería triunfar de verdad en el mundo de la fotografía utilizará el color destinado solamente a los publicistas. El blanco y negro otorgaba supuestamente ese punto de seriedad para que a uno le tuviesen en cuenta.
 
No contento con esto además sus fotografías mostraban su entorno más inmediato que mucha gente no entendió. Las catalogaban como fotos banales y sin contenido. Influenciado también por una corriente Pop art que introdujo en sus fotos a partir de cuando conoció a una de las modelos de Andy Warhol con la que mantuvo una larga relación. En definitiva hizo lo que sentía, él quizás no persiguiese hacer grandes fotos que llamasen la atención, sino simplemente fotografiar la realidad que encontraba a su alrededor dotándolas en gran medida de una pizca de soledad.




Desde que empecé a observar las fotos de William Eggleston me di cuenta de que hay otros puntos de vista desde los que tendría que empezar a fotografiar. Siempre tiendo a hacerlo desde la altura de mis ojos. Nunca desde la cintura, y desde luego no me siento en el suelo para mirar desde ahí. Pero esta claro que él miraba con otra perspectiva y con intenciones quizás de contar algo a través de las instantáneas que hacia.

Mirando las fotos que pongo a continuación podría inventarme una historia para el personaje que habitará esa casa. Así entonces supondría que es un ser un poco solitario, que pasaba viendo la televisión gran parte de su tiempo libre con unas cervezas de acompañamiento. (Dicen que él fue alcohólico y bastante mujeriego)

Esperaba una llamada. Pero no tenía muchas esperanzas. Seguramente ninguna, pero un día se levanto y volvió a enchufar el teléfono a la red de teléfono que pagaba cada mes aunque no lo utilizará y arrancó hacía casi un año. Tiro la mesita en la que estaba reposando por la ventana y el teléfono sufrió algunas magulladuras al caerse al vacío de su salón. La aspiradora podría ser era otro gesto de: “Voy a cambiar, y limpiar mi casa, voy a empezar a cuidarme y hacer más confortable el entorno donde vivo”.


En una de las salitas la fotografía de su hija, sobre la cual había perdido la custodia. Su mujer no le hablaba, pero él junto a la factura de teléfono pasaba la pensión puntualmente.


Hace un tiempo vi un proyecto fotográfico de alguien cuyo nombre no recuerdo el cual pedía a la gente que fotografiase su nevera. A partir de ahí podía intuir el tipo de persona que era a través de su alimentación. Se podían ver neveras sanas repletas de verdura, queso, fruta, carne de pollo, huevos, o yogures naturales. Otras veces una nevera típica de piso de estudiantes con pizzas, hamburguesas y cervezas. Y una última que llamo mi atención: una completamente vacía, exceptuando por los hongos y aspecto desaliñado como si de una persona se tratase. Un aspecto amarillento hacía que la nevera pareciera que padecía del hígado.

La nevera, o más bien dicho congelador que fotografió Eggleston me hace predecir una vez más que esa persona vivía solo. Si hubiera estado acompañado de una mujer, no comería sólo a base de fritos ni productos precocinados...


Pero esto es sólo una historia que yo me he inventado. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. O como mucho se podrán encontrar foto historias similares en mi nueva web personal que abriré próximamente y a la que os invito me sigais que he llamado precisamente:



Para terminar os dejo con algunas fotografías suyas más en las aparece el elemento humano. No todo va a ser naturaleza muerta o still life haciendo honor a un concepto que él denomino: Democratic Camera.
 
Ésta basicamente nos viene a decir que cualquier objeto, situación o escena es digno de ser fotografiado. De esta forma su estilo obvia cualquier regla impuesta, la mirada del fotógrafo es la que interpreta su forma de ver, el espectador es el que imagina...
 
 
 
 
 
 

* Por cierto, para los que no apostaron por él en su época decir que en marzo del 2012 Eggleston consiguió todo un reto: la colección de fotos más cara del mundo vendida en 5,9 millones de dólares . Estos datos siempre generan diferentes puntos de vista y discusiones al respecto. Yo pienso que hay que estar en el momento y sitio adecuado. O como escuche una vez:

"No son grandes fotografías (o lo que sea) son grandes vendedores los que consiguen esos precios"
 
¿Y vosotros que pensáis acerca de esto?
 

5 comentarios:

isabelnotebook dijo...

Me encanta el caballito solistario. No conocía a este fotógrafo.

sindrome coleccionista dijo...

:) Si esta chula, aunque d él me gusta más la d las dos chicas

*Estoy preparando unas fotos de paisaje urbano en las que incluyo algunas de unos caballitos similares, ya t pasare el enlace cuando las suba a mi flickr

F dijo...

buena selección!
la foto de la niña bajo el carro verde es de Helen Levit no de WE.

sindrome coleccionista dijo...

Muchas gracias F por comentarmelo, acabo de quitar esa foto , pensé que era de Wiliam . A Helen Levit le dedicaré también alguna entrada, era una gran fotográfa

Saludos!

Sofía Haltrup dijo...

Muchas gracias bonita :) Tengo el flickr algo abandonado, un día tengo que sentarme a elegir las mejores y subirlas ;)

Respecto a Eggleston, ya lo conocía, los tonos de sus fotos me encantan, creo que es lo que más me gusta, ese color que te hace sentir las fotos con un toque nostálgico. Desde luego, de una manera u otra, lo ha conseguido.

Uso una Canon 7D :)

Un abrazo!!

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